La Persona que Ama Demasiado

LA PERSONA QUE AMA DEMASIADO

Se enamora de la persona inaccesible que no puede satisfacer sus necesidades emocionales.

No puede salir de una relación que le causa mucho sufrimiento.

Se esfuerza continuamente en cambiar y “mejorar” a su pareja.

Con mucha frecuencia asume las mayores responsabilidades en la relación.

Se siente el/la gran ayudador/a y salvador/a de su pareja, que muchas veces es una persona adicta.

Es inteligente, capacitad@, emprendedor/a, con un cierto sentido de superioridad y sacrificio.

Persigue el sueño de convertir a su pareja en la persona ideal gracias a su gran amor, quien por fin le hará feliz. No está en contacto con la realidad.

Durante su infancia desarrolló respuestas emocionales distorsionadas.

Su modelo es un amor inmaduro “romántico”, de arrebatos y sufrimiento.

No puede amar a las personas que serían buenas para su vida, le resultan aburridas.

Vive con intensidad un cóctel de emociones (ansiedad, incertidumbre, celos, miedo, dependencia…) y a esto le llama amor.

Se siente irresistiblemente atraíd@ en una relación por una persona encantadora, inmadura, misteriosa, inaccesible, problemática, necesitada de ayuda… a quien piensa que tiene que conquistar y cambiar.

Sufre continua e intensamente con su pareja cuyo amor “necesita para vivir”; amor del que cada vez obtiene menos migajas y por el que cada vez paga un precio más alto.

Se hace adict@ a su “pareja-droga” y al dolor emocional que le produce la situación. Sabe que eso le está matando pero siente que no puede evitarlo.

Puede disfrutar de muy buen sexo en una muy mala relación.

Su impulso de entregarse sexualmente a otras personas, y posible promiscuidad, apunta más a la satisfacción de los demás que a él/ella mism@.

Confunde angustia, miedo y dolor con amor y excitación sexual.

No le atraen sexualmente las personas con quienes no lucha.

A menudo forma equipo con una persona de menor experiencia sexual para poder sentirse en control.

Anhela la intimidad pero sólo se siente cómod@ con la distancia emocional creada y mantenida por la tensión de la relación.

Cuando todavía ignora que está afectad@ de esta enfermedad emocional, se siente muy desgraciad@. No entiende “por qué tiene tan mala suerte con las parejas”.

Vive sus relaciones con gran desconcierto al no comprender cómo es que su gran capacidad de entrega y de amor no es correspondida ni apreciada.

No se le ocurre preguntarse: ¿Esta relación es buena para mi?

No es consciente de sus propias necesidades, permanentemente ocupad@ en atender las de los demás.

Es una persona hambrienta de amor y, por tanto, dispuesta a soportar lo insoportable para tratar de obtenerlo.

Vive obsesionad@ por conseguir que su “pareja-droga” le preste toda su atención, todo su tiempo, todo su amor.

Ha perdido su libertad emocional y consume su energía vital en una relación imposible.

Ha olvidado sus sueños, desconoce sus potencialidades y no valora sus logros.

Muchas veces está soportando malos tratos sin ser consciente de ello.

Debido a su dependencia emocional, a su adicción a la relación, puede llegar a situaciones extremas de malos tratos.

EL SÍNDROME DE AMAR DEMASIADO (SAD)

Amar demasiado no significa amar a demasiadas personas, ni enamorarse con demasiada frecuencia, ni sentir un amor genuino demasiado profundo por otro ser. En verdad, significa obsesionarse por una persona y llamar a esa obsesión amor”

“… el amor se convierte en amar demasiado… cuando nuestro deseo de amar, nuestra ansia de amor, nuestro amor mismo, se convierte en una adicción…”

“… hay personas que estamos programadas, tanto cultural como biológicamente, para amar, sostener, ayudar y consolar a los demás. Cuando lo que hacemos naturalmente no funciona, casi inevitablemente tendemos a hacerlo con más ahínco. Sólo podemos intentarlo con más fuerzas. Terminamos cautiv@s de un ciclo adictivo…”

“… nadie se convierte en una persona así (que ama demasiado), por casualidad. Entre otras características típicas, la persona que ama demasiado… proviene de un hogar disfuncional que no satisfizo sus necesidades emocionales…”

“… Las personas que tienen esta clase de características emocionales se ven atraídas una y otra vez hacia otras personas que son emocionalmente inaccesibles por una razón u otra… y a menudo se enfrentan al dilema del buen sexo en una relación infeliz o imposible…”

“… las personas que aman demasiado tienen poca consideración por su integridad personal en una relación amorosa…”

TAL VEZ TE PREGUNTES…

¿Cómo hacen las personas que aman demasiado para encontrar a esas otras personas con quienes pueden continuar los patrones perjudiciales de relación que desarrollan en la niñez?

¿Cómo, por ejemplo, hace la persona cuyo padre nunca estuvo emocionalmente presente para encontrar a otra persona cuya atención busca constantemente pero no puede ganar?

¿Cómo es que la persona que proviene de un hogar violento se las ingenia para formar pareja con otra persona que le golpea?

¿Cómo es que la persona que se crió en un hogar alcohólico encuentra a una persona que ya padece o pronto desarrollará la enfermedad del alcoholismo?

¿Cómo hace la persona cuya madre siempre dependió de él/ellla emocionalmente para encontrar una pareja que necesita que él/ella lo cuide?

De todas las posibles parejas que encuentran, ¿cuáles son los indicios que llevan a estas personas hacia aquellas otras personas con quienes pueden continuar el baile que conocen tan bien desde la niñez?

¿Y cómo reaccionan (o no reaccionan) cuando se encuentran con una persona cuya conducta es más sana y menos necesitada, inmadura o abusiva de lo que están acostumbrad@s, cuyo estilo de baile no concuerda tan bien con el de ell@s?