Una Mujer de Cataluña
Antes de ser una mujer que ama demasiado he sido una niña invisible. Una niña ignorada que creció en una familia disfuncional. Aplicada, inteligente, con miedo a ser rechazada y no querida. Las discusiones de mis padres, los malos tratos, el desamor y el dolor generaron en mí una inmensa falta de afecto.
En la adolescencia tuve varios pretendientes pero siempre elegía mal.
A los 14 años conocí al padre de mis hijos. Agresivo, pedante, intolerante, egoísta. Aguanté muchos años por miedo hasta que decidí divorciarme.
Fue duro. Me puso a mis hijos en contra, me culpaba de la ruptura de la familia, me acusaba de tener amantes. Su desprecio e ignorancia podían más que la realidad.
Me volví a casar con un hombre que tenía problemas de alcohol. Me quedé viuda al poco tiempo. He tenido otras relaciones y he estado sola bastante tiempo.
Leí ¨Mujeres que aman demasiado¨ hace nueve años y empecé la fase de recuperación.
Actualmente trabajo en una unidad de psiquiatría, lo que me ha ayudado a entender que las emociones condicionan nuestra vida a todos los niveles.
Por esta razón es importante quererse mucho y admitir que hay momentos que quizá queremos algo que no nos conviene. Piensa en lo que te conviene y no te hagas daño.
Muchos besos a todas.
Una mujer que ama demasiado en recuperación. Cataluña, abril 2010.